viernes, 11 de abril de 2008

Complemento para la Prueba del Libro

Chiquillos aquí está la información que se encontraba en el diario mural, con respecto al libro:



Datos Biográficos del autor

Gabriel García Márquez”

Nació en Aracataca (Magdalena, Colombia), el 6 de marzo de 1927. Cuando Gabriel sólo contaba con cinco años, se fue a vivir él y su familia a la población de Sucre, donde don Gabriel Eligio montó una farmacia y donde tuvieron a la mayoría de sus once hijos.

Gabriel García Márquez aprendió a escribir a los cinco años, en el colegio Montessori de Aracataca, con la joven y bella profesora Rosa Elena Fergusson, de quien se enamoró: fue la primera mujer que lo perturbó. Cada vez que se le acercaba, le daban ganas de besarla: le inculcó el gusto de ir a la escuela, sólo por verla, además de la puntualidad y de escribir una cuartilla sin borrador.

En ese colegio permaneció hasta 1936, cuando murió el abuelo y tuvo que irse a vivir con sus padres al sabanero y fluvial puerto de Sucre, de donde salió para estudiar interno en el colegio San José, de Barranquilla, donde a la edad de diez años ya escribía versos humorísticos. En 1940, gracias a una beca, ingresó en el internado del Liceo Nacional de Zipaquirá, una experiencia realmente traumática: el frío del internado de la Ciudad de la Sal lo ponía melancólico, triste. Permaneció siempre con un enorme saco de lana, y nunca sacaba las manos por fuera de sus mangas, pues le tenía pánico al frío. A las historias, fábulas y leyendas que le contaron sus abuelos, sumó una experiencia vital que años más tarde sería temática de la novela escrita después de recibir el premio Nobel: el recorrido del río Magdalena en barco de vapor. En Zipaquirá tuvo como profesor de literatura, entre 1944 y 1946, a Carlos Julio Calderón Hermida, a quien en 1955, cuando publicó La hojarasca, le obsequió con la siguiente dedicatoria: "A mi profesor Carlos Julio Calderón Hermida, a quien se le metió en la cabeza esa vaina de que yo escribiera". Ocho meses antes de la entrega del Nobel, en la columna que publicaba en quince periódicos de todo el mundo, García Márquez declaró que Calderón Hermida era "el profesor ideal de Literatura".

En 1945 escribió unos sonetos y poemas octosílabos inspirados en una novia que tenía: son uno de los pocos intentos del escritor por versificar. En 1946 terminó sus estudios secundarios con magníficas calificaciones.

En 1947, presionado por sus padres, se trasladó a Bogotá a estudiar derecho en la Universidad Nacional. El estudio de leyes no era propiamente su pasión, pero logró consolidar su vocación de escritor, pues el 13 de septiembre de 1947 se publicó su primer cuento, La tercera resignación, en el suplemento Fin de Semana, nº 80, de El Espectador, dirigido por Eduardo Zalamea Borda (Ulises), quien en la presentación del relato escribió que García Márquez era el nuevo genio de la literatura colombiana; las ilustraciones del cuento estuvieron a cargo de Hernán Merino. A las pocas semanas apareció un segundo cuento: Eva está dentro de un gato.

En la Universidad Nacional permaneció sólo hasta el 9 de abril de 1948, pues, a consecuencia del "Bogotazo", la Universidad se cerró indefinidamente. García Márquez perdió muchos libros y manuscritos en el incendio de la pensión donde vivía y se vio obligado a pedir traslado a la Universidad de Cartagena, donde siguió siendo un alumno irregular. Nunca se graduó, pero inició una de sus principales actividades periodísticas: la de columnista. Manuel Zapata Olivella le consiguió una columna diaria en el recién fundado periódico El Universal.

Gracias a una neumonía que le obligó a recluirse en Sucre, cambió su trabajo en El Universal por una columna diaria en El Heraldo de Barranquilla, que apareció a partir de enero de 1950 bajo el encabezado de "La Girafa" y firmada por "Septimus". Hacían la disección de las obras de Defoe, Dos Passos, Camus, Virginia Woolf y William Faulkner, escritor este último de gran influencia en la literatura de ficción de América Latina y muy especialmente en la de García Márquez, como él mismo reconoció en su famoso discurso "La soledad de América Latina", que pronunció con motivo de la entrega del premio Nobel en 1982: William Faulkner había sido su maestro. Continuó como corresponsal de El Espectador, aunque en precarias condiciones, pues si bien escribió dos novelas, El coronel no tiene quien le escriba y La mala hora, vivía pobre a morir, esperando el giro mensual que El Espectador debía enviar pero que demoraba debido a las dificultades del diario con el régimen de Rojas Pinilla.

En la madrugada del 21 de octubre de 1982, García Márquez recibió en México una noticia que hacía ya mucho tiempo esperaba por esas fechas: la Academia Sueca le otorgó el ansiado premio Nobel de Literatura. De esta manera Gabriel García Márquez ocupa un lugar excepcional entre los novelistas de este siglo. Su personalidad y su obra están mezcladas dando así un rasgo de narrativa.




Corriente Literaria a la que pertenece el autor

“Realismo Mágico”

El realismo mágico es una corriente literaria propia de Latinoamérica, en la que se funden los elementos fantásticos y fabulosos con la cotidianeidad y la realidad narrativa, creando un fuerte y a la vez atractivo contraste, la novela de este estilo rompe con la noción común de "la realidad" cuestionando a su vez "la verdad" mediante el texto y las palabras.

El origen del realismo mágico se puede establecer con seguridad en la segunda mitad del siglo XX. Si bien es cierto que la idea de mezclar la realidad con elementos de lo fantástico no es nueva, sino que muy por el contrario ha estado presente en obras de novelistas de todos los tiempos, el Realismo Mágico destaca porque floreció con esplendor en la literatura latinoamericana de la década de 1960 y 1970, naciendo de una discrepancia, una mixtura de la tecnología y la superstición que llega en un momento en que la región estaba bajo las dictaduras políticas, y la palabra y la expresión llegan a tener un preciado valor como herramienta.

Los principales autores de las obras del género son Miguel Ángel Asturias, Carlos Fuentes, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa y, por sobre todo, Gabriel García Márquez. Las novelas de este último, como Cien años de soledad (1967), El otoño del patriarca (1975) y Crónica de una muerte anunciada (1981) son obras maestras y fundamentales del realismo mágico.






Relacion Histórica con el autor

Gabriel García Marques, paso su juventud bajo una serie de conflictos económicos, políticos y sociales en su país. Con ello a sus 34 años de edad realiza el libro “Los Funerales de Mamá Grande”, en el que manifiesta en forma personal todo lo sucedido dentro del tiempo en donde las guerras liberalistas, los movimientos revolucionarios y la escasez de recursos abordaban todo ámbito en su memoria.

El narrador relata aquello que vivió bajo una introspectiva cronológica, es decir, aquellos recuerdos en honor a su memoria, a las personas y los actos vividos. También mantiene una visión dentro de la lectura sobre el extremo poder, la grandeza de la capacidad de mando y el respaldo nacional.

En conclusión los cuentos dentro del libro, “La Siesta del Martes”, “Un día de estos”, “En este pueblo no hay ladrones”, “La prodigiosa tarde de Baltazar”, “La viuda de Montiel”, “Un día después del sábado”, “Rosas artificiales” y “Los funerales de mamá grande”, manifiestan directamente todo el aspecto que vivió el autor bajo las crueles situaciones de conflicto y pobreza dentro del país, ya que el escritor quería reflejar a través de líneas no ilusiones basado en un cuento de hadas, sino mas bien en una realidad que pocos conocemos pero que muchos vivimos.




Recuerden que la Prueba del libro es el Lunes

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